martes, 5 de diciembre de 2017

41 MARATÓN SAN SEBASTIÁN (26/11/2017)

La mañana había salido como era previsto. Llovizneaba en San Sebastián. Nos dirigimos caminando desde el hostal a Anoeta protegidos por capas. Chevy, Gorca, Tony y yo. Casi al llegar nos juntamos con Quique, que corría el Medio Maratón. También estaba en la expedición otro Andarín, Rafa Marquina, que correría el Maratón.



            Chevy se colocó más adelante, iba a por 3h. 20. Tenso y motivado. Nosotros algo más atrás, pues nuestra idea era bajar de 4 horas. Añadir otra muesca y llegar vivos a la sidrería.
            Había dejado de llover. Sin enterarnos del pistoletazo, empezamos a caminar y ya cuando se pudo, empezamos a correr. Tony tomó la delantera del grupo e impuso un ritmo algo más alto del previsto, tras el primer kilómetro. En lugar de 5’ 30’’ ví que nos llevaba a 5’ 15’ más o  menos. Gorca lo vio claro y se empezó a retrasar, a mantener. Recorrimos unos 6 ó 7 kms. por las afueras. Había vuelto a llover cuando nos dirigíamos al centro. Por allí la animación aumentaba. Cruzamos el Urumea y pasamos a Gros, ida y vuelta por la avenida por la que transita la Behovia. Y luego paseo junto a La Concha. Lo más bonito. Manteníamos un ritmo  alrededor de 5’ 05’’ por kilómetro pese a que yo le iba advirtiendo a Tony que íbamos más rápidos. No me hacía ni caso.
Cruzamos el túnel del Antiguo y afrontamos una larga avenida, ida y vuelta, paso subterráneo incluido, y ya se sabe, en esta prueba cualquier cuestecilla, se nota. Antes del volver al centro, Tony se me paró a orinar y yo seguí, manteniendo el ritmo. Un kilómetro después en una cuestecilla, me pasó como un rayo y se fue escapando poco a poco. Siempre a mi vista, pero hasta unos 200 metros adelante. Pasamos junto a meta, los del medio maratón acababan ya. Algo de envidia pero tampoco mucha. ¿A qué hemos venido, a por rolex o a por setas? Pues eso. Me di cuenta que iba pillando a Tony poco a poco. Pasamos juntos el Medio Maratón en 1h. 53’ hora oficial. Hay que restar 4’ que nos había costado salir. Íbamos muy bien para nuestro objetivo. Tony me soltó que ahora iba a regular y bajar el ritmo. “¿Tú qué haces?”, me preguntó.  
A ver, no iba a ser un maratón de “mmp”, de hacer buena marca, ni de bajar de 3h. 30’ porque de apretar, nada,…Pero a este ritmo iba cómodo dentro de lo que cabía, así que le contesté que yo mantenía ritmo. Por si venía el del mazo, ya habría tiempo de frenar. O más que tiempo, obligación. Miraba el crono cada kilómetro: veía ritmo medio 5’ 05’ y pensaba “uno más que mantengo el tipo”.
Al paso por meta hacia el centro, en sentido contrario volaba bajo un moreno  hacia meta en 2h. 12’. Y yo  dar la segunda vuelta. Así es la vida. Llovió un par de ratos más. Luego paró definitivamente.
Ir hacia el centro nos animaba, aunque ahora sabías lo que te iba quedando, no me refiero a los kilómetros, que eso lo sabes siempre, sino a tal avenida, tal giro…¡Uf! Mentalmente un maratón a dos vueltas es duro. Intenté disfrutar del recorrido, del paisaje urbano. Dando la vuelta por Gros me crucé con Gorca, llevaba buena cara, iba sobrado, a Tony, sufriendo algo más pero aguantando, Rafa iba impasible, Dioni aguantando. Pasando al lado del Kursaal por tercera vez, de vuelta, estaba el km. 30. Allí daban un gel y yo, que no tomo, lo cogí y “padentro”, por si acaso. Tampoco note nada especial, igual si no lo hubiera tomado hubiera venido el del mazo o yo que sé. Pero al único que ví fue a Quique, animando, ya cambiado tras su enésima Medio Maratón.   Mi crono marcando ritmo medio de 5’ 04’ - 5’ 03’,…me reforzaba. Pero pasado el 30, intenté aguantar y no venirme demasiado arriba.

Pasamos de nuevo bajo el túnel del Antiguo y sabíamos que quedaba la última avenida de ida y vuelta. La peor. Se hizo larga, larga. Pero al terminarla, quedaban unos 4 kilómetros y la cosa ya estaba casi hecha, porque iba aguantando el tipo. En esta me crucé con Chevy, pero el de vuelta y yo de ida; le vi muy bien situado, a poco del globo de 3:15,  con cara de estar dándolo todo. Luego me dijo que se estaba tomando una cañita con el señor del mazo.
Al regresar al centro por última vez, se empieza a dejar de correr con las piernas y es el turno de la cabeza y el corazón. Notaba que iba mejor de pulmón que de piernas. Se nota cuando el entreno es para cumplir expediente y este año así ha sido. En el kilómetro 40 me vino un dolor en el lateral de la pierna, supongo que pagando la escasez de tiradas largas y la desidia al estirar.  Anoeta no llegaba…Había que llegar al velódromo. Por fin apareció, pero te hacen dar casi una vuelta por el tartán, eso sí allí ya lo puedes dar casi todo, solo hay que guardarse algo para volver al hotel.
Crucé la meta y paré el crono algunos segundos después, para no salir en las fotos y video dándole al botoncito, como pasa siempre. Miré y vi unas dignas cifras de 3h. 36’ 11’’. Ritmo de 5’ 02’’. Y como siempre, algo más de lo homologado, 42,84 kms. Lo que tiene no ir por la cuerda y los cambios de sentido. Pero aún así el ritmo medio oficial fue de 5’ 08’’, no está mal.


Ha sido mi séptimo maratón. Sexta mejor marca. Pero mis días de sub 3h. 30’ no sé si volverán.
Chevy, enorme, 3h. 18. Gorca y Tony bajando ampliamente de 4h. Rafa, otra muesca más. Y Dioni , acabó su maratón número 50. Impresionante.

Impresionante también fue la comida reponedora en la sidrería, ¡vaya bacalao y vaya chuletón! Allí sí que hicimos todos mmp….  

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5
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0:05'02.0
6
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0:04'48.0
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0:05'01.0

33
0:05'04.0
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0:04'53.0

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0:05'10.0
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0:05'00.0

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0:05'01.0
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0:04'52.0

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0:04'49.0

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0:04'56.0
20
0:04'59.0

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0:04'58.0
21
0:05'02.0

42
0:05'15.0
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0:04'05.7

domingo, 5 de noviembre de 2017

CAMINO DE SANTIAGO: ARRÉS-ARTIEDA (14/10/2017)

Participantes: Familias Conesa Vallés y Vázquez Duplá..
Fecha y meteo.: 14/10/2017; sol, temperatura agradable, calor incluso.
Duración: 5h. 10’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 285 mts. de desnivel acumulado positivo y 330 negativo. Ruta de 19,6 kms.

La siguiente etapa del Camino que tocaba era la Arrés-Artieda, de unos 18 kilómetros. Poco a poco nos alejábamos de Jaca, y la logística es cada vez más difícil. Pero aprovechamos  que nuestros amigos querían caminar con poco desnivel, y se lo propusimos. Condujimos a Arrés en dos coches, y allí esperamos a las dos conductoras que llevaron los dos coches a Artieda para volverse en uno.

   
 Este tramo bonito no es. Pero es el Camino. Y hay que hacerlo, así que al tajo. Tras descender por sendero, enseguida empezamos a transitar por pistas ganaderas y caminos. Más bien llanos, entre campos. Dejamos el pueblo de Martes a la izquierda a unos centenares de metros y nos dirigimos hacia Mianos, ya en la provincia de Zaragoza. Como el ritmo era tranquilo y habíamos salido sin madrugar, se hizo la hora de comer. Los chavales se quejaban de hambre, así que en una sombra que vimos, hicimos la parada del almuerzo. Antes habíamos pasado la Fuente de San Martín.


No debíamos llegar hasta Mianos, que además se yergue sobre un montículo. Pero creo que fue después de comer cuando sin darnos cuenta abandonamos el camino Jacobeo para seguir carteles en dirección a Mianos. El caso es que subimos hasta el pueblo y ya constatamos que nos habíamos colado. No vimos antes de iniciar la subida un desvío a la derecha, que debe de seguir llaneando, sin ascender al pueblo. Así que descendimos del pueblo por donde habíamos venido, y en un cruce tomamos una pista que directamente desemboca en el Camino, centenas de metros más adelante de donde lo habíamos perdido. Estos despistes  “queman” y cansan. Tras retomar la buena dirección, nos plantamos con el personal algo fatigado al pie de Artieda, en el cruce de la carreterilla que viene de la autovía y que se bifurca hacia Mianos y Artieda. Tras un tramo de asfalto y un desvío por senda que permite acortar las eses de la serpenteante pista que asciende al montículo sobre el que se asienta Artieda, llegamos al pueblo. Pablo y yo nos habíamos adelantado.


Esperábamos junto al Albergue pero no aparecía nadie, porque el resto se había detenido junto al vehículo a la entrada del pueblo…Por poco iban a  quedar mal…¡Había que llegar al albergue! Tras una llamada aclaratoria, aparecieron los demás. Llevábamos 5h. 10’ de marcha.



            Un señor muy amable nos abrió las puestas de la iglesia. Y la responsable del albergue nos selló las credenciales. Luego Ana volvió con nuestros amigos a Arrés  y trajo el coche a Artieda. 




jueves, 2 de noviembre de 2017

MONCAYO desde el Santuario (08/10/2017)

Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 08/10/2017; sol, temperatura agradable.
Duración: 2h. a la cima; 4h. 20’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 797 mts. de desnivel acumulado en la ruta de 9,15 kms.


Todavía no habíamos subido al Moncayo. Imperdonable para una familia montañera que vive en Zaragoza. Yo había ascendido dos veces, tampoco demasiadas. Así que este domingo de fiestas del Pilar, huyendo de las multitudes, programamos una escapadilla para intentar hollar el punto culminante de Zaragoza. Aparcamos en Haya Seca, centenas de metros antes del Santuario. El trayecto se hace largo, en Vera te plantas pronto, pero luego nunca llegas. Altitud de inicio: 1.564 mts.


Comenzamos recorriendo la pista que termina en el Santuario. Luego tomamos ya el sendero muy marcado que asciende entre bosque, poco a poco. Pero esta primera parte se acaba enseguida. Se termina el arbolado, y te encuentras plantado bajo el Circo llamado el Cucharón. Vimos enfrente a la derecha el senderillo que asciende directamente a la cima, parece empinadísimo. Nosotros por supuesto seguiremos el de la “vía normal” que gana el cordal por el lomón sur, hacia la izquierda. Es un sendero muy marcado y jalonado por hitos, sin más posibilidad de despiste que intentar evitar los numerosos atajos. Pero pedregoso y bastante empinado a tramos. A Ana se le hizo duro, eso dijo al menos. Ralentizamos la marcha. Aun así llegamos al Collado de la Piedras en dos grupos, Pablo, Miguel y yo por un lado, y algo más retrasados Ana y Jorge.

Una vez en el cordal, se sube ligeramente el Cerro San Juan, para descender unas decenas de metros y encarar el último repecho hasta el Pico de San Miguel, punto más alto del Moncayo. Se trata de un terreno pedregoso y herboso, pelado, sin dificultad, nada escarpado. Nos plantamos junto a la figura de la Virgen del Pilar a las 2h. de marcha. Altitud: 2.312 mts. Como siempre, mucha gente. Es una cima concurrida. Almorzamos en uno de los numerosos “vivac” que hay en la amplia y casi llana cima.


            Retornamos al coche por el mismo camino. Pero en el Santuario nos quedamos un ratillo tomando un café. Luego ya reanudamos el descenso hasta el aparcamiento. Vimos todo el terreno tan seco, que ni siquiera nos dimos una vuelta para ver si había salido alguna seta. En total, invertimos 4h. 20’.


domingo, 29 de octubre de 2017

CAMINO DE SANTIAGO: SANTA CILIA DE JACA-ARRÉS (16(09/2017)

Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 16/09/2017; sol y pocas nubes, fresco para la época, pero buena temperatura.
Duración: 2h. 21’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 147 mts. de desnivel acumulado. Ruta de 9.8 kms.

El otoño se había adelantado. Es más, parecía finales de octubre. Y daban posibilidad de lluvias por la tarde y sobre todo en el Alto Pirineo. Así que tocaba discurrir una ruta sencilla y todo al sur que fuera posible. Ana hacía semanas tenía entre ceja y ceja continuar otro tramo de Camino de Santiago, así que aprovechando que también teníamos logística para el regreso, nos decidimos. De Santa Cilia de Jaca a Arrés. Media etapa de unos 10 kms., pero suficiente.


Aparcamos en Santa Cilia, allí donde acabamos el tramo anterior, una par de años antes. Y comenzamos a caminar, el primer tramo por camino paralelo a la carretera, que teníamos a la izquierda. Luego ya no queda más remedio que ir junto a ella, incluso cruzarla para dejarla a nuestra derecha. Nuevo cruce y por fin nos alejamos algo de ella, avanzando por senda que atraviesa un bonito bosque. Nos topamos con un par de rincones en los que se levantaban multitud de hitos, piedra sobre piedra, fruto del paso de los peregrinos. Nosotros también construimos el nuestro. Al poco alcanzamos el puente sobre el río Aragón que dio nombre a Puente La Reina de Jaca. Cruzamos la carretera a Pamplona y seguimos de frente, avanzando por camino al lado de la que asciende a Santa Bárbara. Un desvío a la derecha indica Arrés y nosotros también lo tomamos. El asfalto duró poco. A la izquierda nace una senda marcada hacia el pueblo. Aunque siguiendo la carretera también otro cartel también indica Camino de Santiago, pero en este caso Artieda. Mal hecho, al menos sin avisar “por  carretera”. El caminante debe tomar, sin dudar, la senda; de no ser que lleve mucha prisa. 


La senda asciende decidida una ladera, por terreno de monte bajo. Se agradece dejar de pisar o ver el asfalto. Al poco nos cruzamos con los yayos Jesús y Feli, que venían al encuentro. Un poco más de ascenso y luego se llanea hasta el pequeño pero coqueto pueblo de Arrés, en el que hay Refugio. Habíamos tardado 2h. 21’.






            En Arrés entramos en el Refugio. Los voluntarios que estaban al cargo, muy amables, nos sellaron las credenciales e incluso después enseñaron a Jorge y Pablo cocinas y habitaciones. Miguel, Yayo Jesús y yo volvimos en coche a Santa Cilia, y luego yo fui a recoger al resto con mi vehículo para comer todos en Santa Cilia. Después aprovechamos a poner el sello pendiente de la etapa anterior.