sábado, 21 de octubre de 2017

PICO COLLARADA desde Ip y descenso por Villanúa (03/09/2017)

Participantes: Jordi Dalmau y Oscar.
Fecha y meteo.: 03/09/2017; nublado, fresco.
Duración: 1h. 40’ a Ip; 3h. 18’ a Collarada; 5h. 08’ la ruta total.
Desnivel y longitud:1.851 mts. de desnivel acumulado en 19,6 kms.

 Como último entreno fuerte para Ultrapirineu (último y de los pocos…) planteé a Jordi el ascenso a Collarada realizando una circular. Ascenso desde Canfranc por La Solana, y descenso a Villanúa. Así que dejamos un coche junto a la Cueva de las Güixas de Villanúa, y con el otro aparcamos junto al inicio del sendero a Ip, pasado Canfranc. Altitud de inicio: 1.050 mts.
Comenzamos trotando por el camino, pero en cuanto el sendero se empinó, sacamos los bastones y a caminar. El sendero de La Solana es agradable. Abandonamos el bosque y avanzamos por terreno herboso ya viendo al fondo alguna construcción cercana al ibón. El día era fresquito pero no frío. En 1h. 40’ nos plantamos en la presa. Allí tomamos una barrita, y proseguimos.

Bordeamos el embalse siguiendo marcas PR e hitos, pro terreno rocos, y giramos a la derecha para encarar el ascenso al Collado de Ip. Los hitos nos guiaron. Remontamos un piso  duro y pestoso. Un caos de rocas y más tarde una gravera de las que resbalan y cuesta avanzar. De las dos canales al collado escogimos ascender la de la derecha. Jordi aún se echó más a la diestra para progresar por terreno menos inestable. Yo seguí más las trazas de senda. Duro y penoso tramo. Con alivio alcanzamos el collado. Desde el col, nos dirigimos al mogote cimero por un sendero zigzagueante que asciende de manera decidida, pero el piso es bueno y se agradece. Salvamos una zona rocosa sin dificultades si se siguen los hitos, y unos metros finales que pierden pendiente nos dejaron en la concurrida cima. Llevábamos 3h. 18’. Altitud: 2.886 mts. Ascenso rápido, duro a partir del embalse.



Hacía frío arriba. Soplaba algo de aire y estaba nublado, incluso cayeron un par de minúsculos copos. Tomamos un tentempié guarecidos en un vivac y tiramos para abajo. El resto de visitantes ya había comenzado la bajada. 




Por la parte opuesta a la que había llegado tuvimos que descender una canal nada difícil pero por la que hay que ir con cuidado. Luego te plantas en una pedriza que se baja derrapando, y al poco se llega a una senda bien marcada por la que se puede ya trotar. Primero sobre tierra, luego más abajo sobre pastizal. Jordi aceleró y las piernas se quejaron. Llegamos sobre el Paso del Achar, que permite salvar la muralla que protege las zonas altas. Está equipado para facilitarlo. Llegamos al Refugio de La Trapa, con fuente. Tras beber, continuamos trotando por el Camino Viejo a Collarada, bonito sendero bien trazado entre bosque, que atravesando o usando la pista en alguna ocasión ya cerca del pueblo, permite llegar a Villanúa.  En total, 5h. 08’ de ruta.



martes, 17 de octubre de 2017

COLLADO DE BRAZATO desde el Balneario (14/08/2017)

Participantes:  Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 14/08/2017; sol y nubes, buena temperatura.
            Duración: 2h. 35’ a los Brazatos Superiores; 6h. la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.080 mts. de desnivel acumulado. Ruta de 12,2 kms.



 Teníamos buen recuerdo de nuestra ascensión a Brazatos y Bacías en 2003. Del entorno del Balneario siempre me ha parecido el ascenso menos incómodo y pesado. Los chavales no habían estado, así que para allá fuimos, estaba siendo un verano vaguete, pues era (y sería) la única salida. Aparcamos en un Balneario de Panticosa a reventar, cerca de Casa de Piedra. Altitud: 1.636 mts.


Atravesamos las instalaciones nuevas y comenzamos a subir por una escalinata vieja y deteriorada, siguiendo las marcas de GR11 como haríamos toda la ruta, hasta tomar el camino, luego senda. Ascendimos sobre piso aceptable, entre bosque, realizando multitud de eses. Tras dejar a la izquierda primero el desvío a Bachimaña y luego el de Labaza,  se sigue ascendiendo ya por terreno más despejado. Los repechones finales al Embalse de Brazato son por terreno más rocoso, algunas pedreras. Antes de ellas, al mirar para ver la Cabaña de Brazato, vi dos gamos corretear: eran Monrasín y Joxan Salgado. 


Nos acompañaron hasta el embalse, estaban entrenando  un tramo del Trail Valle de Tena. 

Tras una parada pequeña junto a la presa, continuamos avanzando primero por el tramo llano que bordea el embalse para luego afrontar una corta pero empinada subida junto a una barranquera que nos dejó en un colladete sobre los Ibones Superiores, más bien sobre uno de ellos. Este tramo es el peor, para ser el GR11 podían haberlo trazado mejor, digo yo,…Llevábamos 2h. 35’. Allí almorzamos. Jorge descubrió un pequeño ibón a la izquierda y se empeñó en que fuera a visitarlo.


A la vista teníamos el Collado de Brazato, y recordando las espléndidas vistas que hay desde él, propusimos alcanzarlo. La idea tuvo éxito. Con Ana al frente, y en menos de 15’, eso sí, por terreno rocoso no muy agradable, nos plantamos en el collado a las 3h. 38’.. Altitud: 2.578 mts.  Hacía vientecillo, pero merecieron la pena las vistas del Vignemale. Vimos gente avanzar por la cresta del Bacías, pero ni pensamos en continuar; lo dejamos para otra vez.







El descenso lo efectuamos por el mismo camino que a la ida. 


Al final pasamos algo de sed. No cogimos  agua junto a los ibones y luego no pudimos coger hasta casi el Balneario, en una fuentecilla con manguera, el verano ha sido seco. Y eso que estábamos en una zona granítica. Al final, invertimos 6h. Como pasa siempre, los chavales ni se despeinaron, y al final apretaban el paso.


miércoles, 11 de octubre de 2017

PEÑA FORATATA OCC. desde Formigal (15/07/2017)

Participantes: Miguel Asensio, Jesús y Oscar.
Fecha y meteo.: 15/07/2017; sol y calor.
Duración: 2h. 5’ a Peña Foratata Occ.; 6h. 05’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 870 mts. de desnivel acumulado. Ruta de 11,3 kms.
Dificultad: trepadas y algún destrepe en la subida; lajas inclinadas a la bajada.


La foto más repetida del Valle de Tena es la de Sallent con el embalse de Lanuza delante, y Peña Foratata detrás. Peña rocosa bicéfala, una pared vertical en su vertiente sur. Hoy tocaba excursión no muy larga, y fue la elegida. Aparcamos en la parte alta de Formigal. Altitud: 1.600 mts.


Allí donde acaba el asfalto, pasamos un cercado de madera y atravesamos una pista para continuar por senda marcada esporádicamente como PR. Nos dirigimos al Collado del Forato por un sendero entre prados de lirios. Jesús puso su marcheta y Miguel y yo sudábamos de lo lindo. Al llegar al collado, continuamos subiendo por sendero para situarnos en la vertiente norte bajo la punta más occidental de la cresta de la Peña. Ya el piso es pedregoso. Un sendero  salva la primera punta y llega a un colladete. La ruta normal sigue, incluso en descenso, hasta el collado entre las dos puntas principales, pero Jesús prefirió utilizar una alternativa. Consistió en encaramarse a la cresta realizando alguna trepadilla fácil, alguna pinganeta y algún destrepe con alguna dificultad para los paticortos como yo. Con lo fácil que es seguir el camino normal,…El caso es que alcanzamos la cima por la cresta oeste. Habíamos invertido 2h. 05’. Altitud: 2.292 mts. No es la cima principal, pero sí la fácil, la otra tiene trepadas algunas expuestas y complicadas. A mí con esta me vale.


Hicimos fotos y continuamos descendiendo por la ruta normal, es decir, algo de cresta hacia el este y descenso por unas lajas inclinadas y trazas de sendero que nos dejó en el collado entre las dos cimas. Luego seguimos al oeste la senda que recorre toda la vertiente norte hasta enlazar con el camino de ida. Para alargar el asunto, visitamos la Peña Ra Fita. Peñasco situado al oeste de Peña Foratata. Para ello la bordeamos por el sur a media ladera  y fuera de sendero hasta encontrar, ya casi al oeste del mogote cimero, una posibilidad de salvar fácilmente su defensa sur. En Peña Ra Fita almorzamos. Altitud: 2.134 mts. 

Descendimos luego hasta un senderillo que viene de La Sarra y asciende al Collado del Forato. Desde las inmediaciones, siguiendo hitos dispersos, aún nos encaramamos a la cima de Punta O Forato, con pequeño mojón poco significativo entre pinos en el punto más alto. Altitud: 2.103 mts. 

Enfrente, un pelín más bajo, hay un puntal rocoso más bonito, pero pasamos. Volvimos al collado y descendimos como pastorcillos al coche. En total: 6h.05’.


viernes, 6 de octubre de 2017

PICO TORTIELLAS POR EL PASO DEL SARRIO (02/09/2017)

 Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y meteo.: 02/09/2017; nublado, viento frío y fuerte; niebla en el Pico Tortiellas.
Duración: 3h. a Tortiellas; 7h. 13’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.409 mts. de desnivel acumulado en 16,8 kms.
Dificultad: media ladera expuesta pero fácil para el Paso del Sarrio; destrepe fácil en cresta.


El Pico Tortiellas se sitúa encima del circo del mismo nombre, al oeste de Canfranc Estación. Había estado cerca el día que visitamos la Cueva Helada. Hoy tocaba intentar hollar su cima pero por la vertiente opuesta, por el Circo de Estibiellas y el Paso del Sarrio. Aparcamos en Canfranc Estación y comenzamos a caminar por el bonito sendero a la Fuente del Burro. Altitud: 1.200 mts.
El sendero zigzaguea bajo el bosque. Se asciende rápida y cómodamente. Dejamos atrás el desvío a la Fuente del Burro. En la Olla de Estibiellas tomamos el sendero que llanea hacia el sur, dejando el que continúa ascendiendo al Collado de Estibiellas y Pico del Águila. La niebla estaba agarrada en el Pico Tortiellas y hacia el oeste. Comenzó a soplar un viento fuerte y frío del norte.
Tomamos el sendero hacia la Fuente del Centenario. Había estado 15 años atrás. No recordaba que estuviera tan arriba. Seguimos el sendero marcado PR hacia el Refugio del Paso del Sarrio. La senda, más desdibujada a tramos, realiza tantas eses que terminamos por acortarlas por donde el instinto nos dio a entender. Llegamos al Refugio tras dejar atrás unas redes anti aludes.

El viento arreciaba. Tras visitar el refugio, tocaba realizar una media ladera algo expuesta (desde luego con nieve o mojada mejor no ir). La encontramos equipada con cuerdas nuevas (sería para la Canfranc Canfranc). Luego se remonta una canal mucho más fácil de lo que parece a simple vista. Y nos plantamos en el collado de la cresta. Hay unas instalaciones curiosas anti aludes…


Remontamos la cresta al noroeste, terreno cárstico, algún destrepe, evitando un gendarme y una placa lisa semi tumbada por la derecha y una pala herbosa final. Pudimos ver una manada de sarrios hacer honor a la ruta. Nos plantamos en la cima, ya entre la niebla, a las 3h. de marcha. Altitud: 2.358 mts.


Nos visitó un montañero que había subido por Gabardito. No se estaba demasiado bien por el viento frío y la niebla, así que descendimos al collado rapidito.

Una vez en el collado, ¡cómo no íbamos a visitar Peña Blanca! Ascendimos el corto trecho, con una fácil canal, que nos separaba de la cima, poblada por una antena y varios hierrajos más. Altitud: 2.189 mts. 



Se estaba algo mejor, pues no había niebla, y allí almorzamos. La niebla nos dejó ver Tortiellas unos instantes, no abandonaba la zona. Luego descendimos al collado y continuamos por el camino de ida hasta el coche. En total, 7h. 13’ de ruta. 

viernes, 29 de septiembre de 2017

ULTRAPIRINEU (23/09/2017)

Existe una ruta montañera por el Parque del Cadí-Moixeró que enlaza 8 refugios. Se denomina Cavals del Vent. A partir de ella se creó una ultra que hace unos años se convirtió en la Ultrapirineu. Por noviembre debes preinscribirte si quieres participar. Así lo hicimos tres compañeros de esto de los ultras: Jordi, Gorca y yo. Pensando, evidentemente, que llegada la fecha estaría preparado y entrenado para correrla, a mi nivel y con mi pretensión: acabarla en un tiempo digno sin pasar apuros por los cortes horarios, con esa mezcla de cansancio contenido, lógico por el esfuerzo, y disfrute de la aventura. Pero no.  Este año, entre pitos y flautas,  había entrenado menos kilómetros y menos desnivel. 
Así me planté en Bagá, a las 7 de la mañana del 23 de septiembre. Algo más inquieto que de costumbre, porque tenía dudas sobre cómo iba a responder. Salimos desde atrás, íbamos a ir tranquilos y no era cuestión de colocarnos por delante para ver cómo nos pasaban hordas de participantes. En total había 1.099 corredores apuntados y 950 en la salida.


Nada más salir se encara una subida en dos partes de unos 1.800 metros, lo que viene a ser un “Collarada” pero por mejor terreno. Nos inquietaban los dos primeros cortes. Había que ir sin dormirse. Pero una vez se abandona la carretera y se empieza a subir por camino y senda, se empezaron a montar unos tapones de espanto. De estar parados. Llegó un momento que pensé que a este paso no llegábamos en tiempo al primer corte. Pero bueno, al final se fue estirando la cosa. El entorno era bonito y la subida más bien tendida aunque mantenida.
             El primer refugio es el de Rebost. Paramos poco y continuamos ascendiendo. Transitábamos por la Sierra de Cadí-Moixeró, un tramo muy bonito en el que se ve enfrente el suave cordal de pastizal que tendríamos que recorrer. Al llegar a él vimos a lo lejos al frente el Niu de L’Aliga. Al llegar, nos recibió un vientecillo frío. Y es que está plantado en todo lo alto. Vaya sitio para colocar un refugio…Así que tras avituallar, rapidito para abajo, que tocaba descender.  


            La bajada es rápida en su inicio, bonitas las vistas de los valles circundantes. Luego se pasa por uno de los tramos más técnicos del recorrido. Jordi me dijo que iba a andar,  y yo seguí trotando suave. Gorka se había lanzado un poco más alegre. Hay un paso equipado con cuerda en el que se montó otro tapón poderoso y nos volvimos a ver las caras los tres, separados por otros corredores en una cola de decenas de metros. Casi siempre en bajada, y pasado el tramo técnico ya por terreno cómodo, llegamos al Refugio del Serrat Gorca y yo. Salimos hacia Bellver, primera base de vida.

Se sube un poco y luego toca bajar. El descenso hacia el pueblo tiene un tramo muy bonito de sendero entre bosque, pero plagado de troncos y ramas caídas, que convierten la progresión en una carrera de obstáculos que se salvan por arriba, por abajo…Luego se hace algo largo el llaneo a Bellver. Llegamos en 8h. de carrera. Nos hicieron control de material. Era el kilómetro 40. Ganábamos 1h. 30’ al corte. Estábamos animados. Pero ya sentíamos que la cosa se iba a hacer larga. 


 Paramos un rato a comer en las mesas dispuestas a ello, sentados. Jordi no aparecía, y cuando ya nos íbamos, le vimos entrar, con barrete en la cara. Pero no, no era barro, que era sangre. Resulta que se había golpeado con uno de los troncos. Nada importante, pero la pequeña raja había manado lo suyo. Dijo que se quedaba nos 20’, así que nosotros salimos ya, tranquilos. No iba fino, había tenido un esguince  10 días antes y los ibuprofenos le habían fastidiado el estómago.


La segunda parte de la carrera hasta Gosol era una subida en tres partes (700, 900 y 500)  y luego un largo descenso hasta dicho pueblo. Pensamos que se iba a hacer duro, pero había que ir tramo a tramo.

 Habían dado posibilidad de algún chubasco, poca cosa. De momento parecía que nos íbamos a librar, pero al encarar por segunda ocasión la Sierra del Cadí-Moixeró, esta vez por su cara norte, apareció alguna nube oscura y amenazante. Nada, falsa alarma.

            Encaramos la subida al Refugio de Cortals.  Los kilómetros pesaban más que otras veces. Nos dimos cuenta que no íbamos ganando mucho al corte. 

Salimos hacia el Refugio de Aguiló. Subida “perreta”, terreno rocoso, me adelanté un poco a Gorca. No iba fino. Había que intentar llegar al refugio sin poner el frontal. Bajada y corta subida. Se hizo largo este tramo. Le esperé unos minutos en el refugio. Habíamos superado las subidas más largas. Nos dábamos ánimos, pero sabíamos que aún quedaba tajo, y bastante. Pero no íbamos a reblar mientras no tuviéramos problemas físicos.    

Ahora nos tocaba afrontar la subida al Pas des Gosolans. No muy larga pero empinada subida, dura. Puse la marcheta, me sentía bien de fuerzas subiendo a un ritmo quizá más tranquilo que otras veces pero que mantenía sin problemas. En lo alto me tomé un respiro mientras llegaba Gorca. Luego llaneamos entre la niebla un por terreno desnudo de vegetación en el que había que ir atento a las balizas, para luego lanzarnos hacia abajo a Gosol, descenso largo. Pero todo llega.  

Llegué a Gosol a las 16h. 20’ de carrera. Estábamos ralentizando el ritmo. Habíamos pasado el segundo tercio de carrera. Tal y como estaba la cosa, se trataba ya de intentar seguir poco a poco, pero sin tonterías, que no íbamos sobrados de tiempo.

Al salir de Gosol nos esperaba un sube y baja y una subida corta más empinada, al Refugio de Estasen. Tanto subir y bajar, creíamos que la subida era la última y nunca lo era. Se hizo larga porque pasamos un cartel que marcaba 0,5 kms. Y resultaron ser 1,5. Dos compañeros con los que me junté dijeron lo mismo.  Parado en los refugios me quedaba frío. Había que seguir sin pausa. Salimos los dos juntos. Yo lo tenía claro, íbamos a acabar.

El siguiente tramo era una bajada técnica, rocas y barro resbaladizo. Unos 3,3 kms. Pero muy lentos, me parecieron el doble. Había que ir despacio. Pasé a algunos corredores aún más torpes que yo. En el Refugio de Gresolet nos reagrupamos. Me daba igual el tiempo, no había venido a por un buen crono. Estábamos acumulando retraso, pero la cosa era llegar a tiempo.

            Tocaba de nuevo subida, y luego la bajada a Vents. Intenté poner un ritmo llevadero. Intentábamos ir charlando, pero al final nos separamos en la subida. La bajada de Vents es una bajada tendida, corrible. Me obligué a trotar, pues podía y se podía. Y los kilómetros no pasaban tan lentos.  Nos plantamos en Vents a los pies de la última subida fuerte, a San Jordi. Sólo nos quedaba una subida importante. Ya veíamos cercano el final.

     (Vosotros también veis clarísima la cara en la roca ¿verdad? Yo en directo la vi, mirándome fijamente)

Salimos más animados para afrontar la subida por Els Empredrats. La subida del río, que habíamos oído hablar tanto. Se atraviesa un torrente ene veces…vadeando sobre piedras. Este tramo se hace largo, pues pasa el rato y avanzas poco. Una vez dejas de atravesar el río, la subida se  empina más. Gorca se puso delante un rato, íbamos con dos corredoras, pero  que en la subida tiraron para arriba dejándonos atrás. Amaneció.  Alcancé  a una de las corredoras, una argentina que ganaría en la categoría master. Esta subida se nos hizo interminable. El refugio no llegaba nunca. Pero al fin, San Jordi. Íbamos a llegar. Llevábamos 25h. Quedaban 4 h. y media para el corte.

            Cuando llegó Gorca le convencí para salir pitando en cuando avituallara. Hacía frío. Me puse la tercera capa para el tramito de descenso antes del ascenso final que era de 200 metros. Esta última subida la hice a ritmo alegre. Al llegar al collado, me quité dos capas y me quedé en manga corta.


            Los 10 últimos kms. eran de descenso por buena pista y luego asfalto. Ya fuimos juntos todo el rato, lo trotamos casi entero. Cuando el pueblo lo tienes a dos kilómetros te desvían por senda que la verdad, a esas alturas fastidió un poco. Llegamos a Bagá por el camping. Aún quedaba 1,5 kms. hasta llegar al arco de meta, tras callejear y bajar algunas escalones por las calles del pueblo. Al final invertimos 27h. 10’. Reto conseguido.  Si en un ultra la cabeza y el corazón son igual de importantes que las piernas, en este lo fueron más.


lunes, 18 de septiembre de 2017

IBÓN DE LA ESCARPINOSA desde Estós (24/06/2017)


Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo: 24/06/2017; sol y alguna nube, temperatura agradable.
Duración: 1h. 35’ al Ibonet; 2h. 05’ a Escarpinosa; 5h. 17’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 780 mts. de desnivel acumulado.


Para mí, el rincón de Escarpinosa es de los más bonitos del Pirineo. Un ibón rodeado de pinos con las graníticas cimas de Perramó e Ixeia de telón de fondo. Había estado hacía 20 años, ni más ni menos. Así que propuse esa ruta para una excursión familiar. Aparcamos en los llamados Barracones de Estós, mejor dicho en la zona amplia de más abajo.  Y comenzamos a avanzar por la pista tras acortar unos metros por sendero. Altitud de inicio: 1.300 mts.


Al principio el valle es estrecho y llevamos el torrente cerquita. Cuando el valle se abre, aparece Estós en su esplendor. Los tresmiles al fondo, el verde de los prados salpicados de vacas,… Pasamos junto a Santa Ana, bebimos en la fuente con el abrevadero tallado en madera, y al poco nos adentramos en el sendero que asciende de manera importante  entre bosque. Bastantes grupillos. No hicimos caso al cartel de inicio de la senda, que sobreestima el tiempo necesario para llegar a los ibones. En 1h. 35’  nos plantamos en el Ibonet de Batisielles. 


Continuamos por sendero algo más abrupto a tramos pero bien marcado, y llegamos al Ibón de Escarpinosa. Altitud: 2.042 mts. Llevábamos 2h. 05’.  Un rincón de postal, pero de las bonitas. De mis preferidos.







Reposamos tranquilamente junto a sus orillas tomando un tentempié. Alguno incluso se atrevió a meter los pies. Y emprendimos el regreso por el camino de ida hasta el Ibonet. Junto a la cabaña almorzamos. Después continuamos la marcha por el sendero entre bosque, por el que los chavales bajaron corriendo a tramos, esperándonos sentado. Y así hasta la pista. Luego ya reunificados, terminamos la ruta. Empleamos en total 5h. 17’.








viernes, 15 de septiembre de 2017

PEÑA FORCA desde Oza (28/05/2017)

Participantes: Marivi, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 28/05/2017; sol, buena temperatura agradable, viento fresco arriba.
Duración: 3h. 20’ a Peña Forca; 7h. la ruta total.
Desnivel y longitud: .320 mts. de desnivel acumulado en 12 kms.
Dificultad: crampones para el corredor de acceso al collado.

La foto más típica del Valle de Hecho tiene como telón de fondo el macizo calcáreo de Peña Forca. Junto con la Sierra de Alano firman una estructura peculiar, dos líneas de muralla  cerrada también por los laterales. Como toda edificación defensiva, tiene sus puntos débiles, y hay algunas rutas que permiten su asalto. Peña Forca la tenía en mi listado de pendientes, y este día se dio la ocasión. Aparcamos en Selva de Oza entre caballos y vacas. Altitud: 1.113 mts.


            Un cartel de GR marca el inicio de la ruta. Un bonito y cómodo camino que asciende entre un bosque de hayas y pinos. Íbamos a un ritmo llevadero (no estaba yo para alegrías). Con la única interrupción provocada por una culebra de cierto tamaño (vaya susto), alcanzamos el final del bosque. Se abrió el valle, llegamos a una zona herbosa y menos pendiente. En un punto abandonamos el GR que va a Collado de Estribiella y por sendero menos marcado pero jalonado por mojones atravesamos un torrente  que cae de un pequeño salto. A nuestra izquierda ya se intuye la ruta a seguir. Tras superar un escalón, nos plantamos en una zona más llana al pie de la canal de acceso al Collado de Lenito. Hicimos una pausa. Veíamos nieve en el último tramo antes del col. Ahora avanzábamos por terreno pedregoso e incómodo.  Evitamos la nieve hasta plantarnos al pie de la zona más empinada. Salvamos un primer tramo nevado  de pocos metros usando huellas, y tras avanzar entre rocas, nos calzamos los crampones para evitar sustos en el segundo tramo, más largo, pero menos empinado. También había huellas, pero con crampones, mejor. 


Unos pocos metros ya por rocas, nos dejaron en el Collado de Lenito. Sólo restaba avanzar por trazas de senda por la pedregosa cara sur. Aunque sin pretenderlo pasamos por el Achar de Forca antes de plantarnos bajo un paso de I que antecede a la cima principal de Peña Forca, a la que llegamos tras 3h. 20’. Altitud: 2.390 mts. El viento era fuerte y fresco. Nos abrigamos y almorzamos a resguardo. En la cima nos acompañaron dos grupos, uno de mudos y una pareja muy simpática que no paraba de sacarse fotos chorras.




            Descendimos al collado evitando la cima secundaria. El corredor de nuevo con crampones y luego escogíamos ir sobre la nieve, pues estaba blandita. Por cierto que perdí la cinta de un crampón, pero uno de los compañeros de cima, que venía detrás, la vio ¡Qué suerte! 



El resto de la bajada la hicimos por el mismo camino. Llegamos al coche, rodeado de caballos y vacas, a las 7 horas de ruta.





miércoles, 13 de septiembre de 2017

PELOPÍN Y TOZAL D'O PILÓN desde Cotefablo (20/05/2017)

Participantes: Familias Conesa-Vallés y Vázquez Duplá.
Fecha y tiempo: 20/05/2017; temperatura agradable.
Duración: 1h. 40’  al Pelopín; 2h. a O Pilón; 5h. la ruta total.
Desnivel y longitud: 619 mts. acumulados. Unos 10,4 kms.



El Pico Pelopín y sus vecinos Erata y Monchoya son  clásicos entre las excursiones no demasiado exigentes y cuando hay que evitar alturas mayores por presencia de nieve. Se trata de un cordal herboso al sur del Cotefablo. Aparcamos a la salida del túnel. La zona disponible está a tope, casi no hay sitio. Altitud: 1.420 mts.
Tomamos un sendero  PR que asciende  de manera decidida por encima del túnel. Alcanzamos una pista en uncolladete con cartel donde  a la derecha marca Torunzué y a la izquierda Pilupín. Seguimos la pista a la izquierda que tras unas revueltas nos dejó bajo la loma cimera.  Un padre con sus dos hijos iban por delante y en lugar de atacar la loma la bordearon siguiendo algo más la pista que continúa a media ladera, para luego tener que remontar decididamente la loma  herbosa sin senda alguna. Un poco tontería, pero nosotros hicimos lo mismo, creyendo que el ascenso así sería más suave o que habría sendero. Nada. Mejor hubiéramos ascendido directamente, que tampoco es para tanto. En 1h. 40’ pisábamos la redondeada cima, con varios pequeños mojones. Altitud: 2.007 mts

Apenas nos quedamos, pues la idea era  al menos llegar al Tozal d’o Pilón. Allá cerquita lo veíamos, siguiendo el cordal. Un ascenso a una loma intermedia, descenso al Collado de Otal y un corto pero empinado ascenso por trazas de senda nos dejó en la segunda cima del día, esta sí coronada con una gran mojón ganadero, típico y chulo. En realidad unos hicimos eso, otros rodearon el Tozal para remontar la vertiente opuesta algo menos empinada. No había motivos para ello. El hombre es el único animal que…. Altitud: 1.989 mts. En total, 2h.  

            Abajo veíamos el pueblo deshabitado de Otal. Lancé la idea de descender pero no hubo unanimidad y lo desechamos.  Al otro lado también veíamos lo que queda de las casas de Yosa. Bajar allí ni lo sugerí. También veíamos las cimas de Ordesa, Sierra Tendeñera, y más lejanas bastantes cimas más. Soplaba airecillo pero comimos en un magano, algo más debajo de la cima.


Descendimos, ahora sí todos, por la senda de ida el corto tramo hasta el collado de Otal. De allí ya seguimos la pista, que al realizar una media ladera evita los ascensos y descensos del cordal del Pelopín. Al regresar al colladete mencioné en broma el Torunzué, y alguno se animaba, inconsciente, pero evidentemente tomamos el sendero que nos dejó junto al coche a las 5h. de ruta.   

lunes, 11 de septiembre de 2017

RINCÓN VERDE desde Panticosa (23/04/2017)

 Participantes:   Familias Orós-Arnal, Conesa-Vallés y Vázquez-Duplá.
Fecha y tiempo: 23/04/2017; soleado.
Duración: 2h. 30’ al Rincón Verde; 6h. 35’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 883 mts. de desnivel acumulado en 16,8 kms.


Para esta excursión, multitudinaria y heterogénea, escogimos el Valle de la Ripera. Excursión larga y tendida, pero sin excesivo desnivel. Tras barajar comenzar en el merendero, al final iniciamos la ruta en el aparcamiento de la telecabina de Panticosa. Altitud: 1.133 mts.


            Tomamos el PR. Las primera rampas pican un poco y  el personal se asustó un poco y sé que me maldijo. Llevábamos el Bolatica a la derecha hasta que atravesamos el Puente A Zoche y lo dejamos a la izquierda, avanzando  por terreno ya más suave, salvo alguna rampa. Atravesamos unas praderas con la senda algo más desdibujada. 

Luego se desciende algo para atravesar de nuevo el río, ya al inicio del Valle de la Ripera que se abre a nuestra derecha. Llegamos a la pista que viene del merendero, y ya tomamos rumbo sur para recorrer el valle por ella. El camino es en ascenso pero suave, poco a poco. Por pista. Pasamos junto al Refugio Ripera, atravesamos de nuevo el río, vimos una fuente que anotamos para la vuelta, y avanzamos pasando junto a otra cabaña. Ya teníamos a la izquierda la cascada que baja del Collado Tendeñera, y los paredones de Sierra Tendeñera cerca de nosotros, imponentes. 


Ascendimos unas últimas rampas girando algo a la derecha para ganar visión del Circo de Ripera o Rincón del Berde. Llevábamos 2h. 30’. No estaba demasiado verde, la verdad. Aunque hay que decir que nos aún quedaba un trecho hasta llegar al Refugio y a  la llamada explanada del Verde. Altitud: 1.725 mts.

Volvimos por nuestros pasos, para abandonar la pista y descender al río, a una explanada que habíamos visto a la ida antes de girar. Allí comimos. Y alguno se bañó, involuntariamente. Cuando el sol se escondía  en minúsculas nubes casi hacía fresco, pero  al salir, calorcete. Vimos descender   de la cascada a un montañero con dos perros y esquís a la espalda. Pensé qué “pringao” se había metido tamaña aproximación porteando esquís, pues hasta la cascada no había ni gota, pero al ver quien era, cambié la palabra “pringao” por “monstruo”, pues era un corredor de montaña de élite, pero de la élite, supongo con ganas de meterse en buen entreno…


 Reanudamos la marcha volviendo a la pista. Repusimos agua en la fuente, y continuamos la ruta por el camino de ida. 35’ de marcha. Al final la verdad que hacía calorcito. En total, 6h.